Carlos Herrera va por gubernatura: “Mi ruta son los caminos de Michoacán”

Morelia, Michoacán,
18 de noviembre de 2020.

Gracias.

Muy buenos días a todas, a todos,

En verdad me da gusto saludarlos, nada suplirá el contacto cercano, humano, afable y presencial.

Ninguna red social, ninguna tecnología que nos permita vernos, reconocernos, mirarnos a los ojos y ver todo lo que estamos haciendo y lo que hemos hecho por Michoacán.

Con su venia, señor Gobernador.

Michoacán es la tierra a la que le debo todo lo que soy, me siento profundamente orgulloso de ser michoacano.

Porque más allá de ser el lugar en el que nací, Michoacán es mi hogar, el hogar de mi familia, el hogar de la gente que estimo y que valoro.

Michoacán es identidad, es raíz, es pasado, es presente, pero, sobre todo, Michoacán es futuro.

Si algo he aprendido en mi camino como zitacuarense, como empresario, como comerciante, como presidente municipal, como funcionario público es que ninguna sociedad puede avanzar si no avanza junto con su gente.

Los bueno dirigentes deben conocer de primera mano las necesidades de cada región, deben entender las aspiraciones de cada sector y tiene que compartir las esperanzas por un mañana mejor.

Los buenos dirigentes deben pisar y caminar el mismo terreno de las y los ciudadanos.

Por eso, yo voy a caminar Michoacán, con Michoacán y por Michoacán, ese ha sido mi sueño y desde un profundo anhelo hoy inicio mi camino hacia un nuevo proyecto.

Lo hago sin pedir prestado, color o marca porque para ejercer correctamente la política primero se necesita contacto y cercanía.

En primer lugar voy a recorrer las calles, pueblo por pueblo, camino por camino, ciudad por ciudad, en un año sí difícil, en el que una pandemia global nos ha robado la tranquilidad y nos ha puesto a muchos en no saber que hacer, si cuidar el trabajo o cuidar la vida.

Consciente de que se necesitan soluciones profundas, soluciones a largo plazo y esas soluciones solo están del lado de los ciudadanos.

Por eso voy a caminar Michoacán, voy a platicar y a escuchar, voy a conocer cada hilo que hoy entreteje y define las historias de las y los michoacanos.

Consciente de que México tiene muchas heridas que sanar y que Michoacán tiene necesidad, y que la desigualdad sigue siendo un problema central, es decir, reconociendo con autocrítica que aún nos hace falta muchísimo por hacer.

Pero nada es más fuerte que la espereza, nada es más fuerte que la voluntad de las y de los michoacanos.

Estoy seguro que nos vamos a reconstruir, juntos vamos a encontrar el camino para salir de la crisis que hoy aqueja a nuestro país y de muchos otros retos que estoy seguro vendrán por delante.

Vamos a lograr que este estado cumpla con sus sueños y que la gente alcance sus anhelos.

Estoy listo para afrontar ese reto, pero antes de comenzar, quiero reconocer a quienes me han acompañado, enseñado y regalado su confianza.

En primer lugar, le doy las gracias, al Consejo Michoacano para la Construcción de la Paz y a su presidente el arzobispo Carlos Garfias, por darme la oportunidad de trabajar por la tranquilidad y la estabilidad del pueblo michoacano.

Les agradezco también a ustedes, compañeras y compañeros del gabinete, al Congreso del Estado, a los alcaldes, a los empresarios, a los campesinos, a las comunidades indígenas, a los dirigentes de los partidos políticos y a todos los amigos y aliados.

Pero también, porque no agradecer a aquellos detractores, cuyas críticas y aportaciones siempre me obligan a ser mejor.

Permítanme dar un profundo agradecimiento a mi familia que se encuentra aquí presente, a mi esposa y a mis hijas por todo el tiempo que les quitó, para usarlo en beneficio de Michoacán.

Y finalmente, quiero agradecer a la persona que me trajo aquí, de corazón muchas gracias señor Gobernador, ingeniero Silvano Aureoles Conejo, por darme esa enorme oportunidad de servir al Estado como Secretario de Gobierno.

Sé de la pasión y convicción con la que trabaja todos los días, conozco los resultados que con esfuerzo ha entregado a las y los michoacanos.

Permítame agradecerle, como en Michoacán el haber puesto disciplina financiera en un estado en quiebra, el haber apostado a la inversión en infraestructura, inaugurando más de cinco mil obras en todo el estado.

Gracias también, por consolidar uno de los mejores sistemas de salud en el país y por estar enfrentando con responsabilidad y con excelencia esta crisis sanitaria que hoy atravesamos.

Gracias por su compromiso con el empleo, por confiar en el trabajo y en el valor de nuestras mujeres, por confiar en la palabra de la mujer, así como el potencial y los sueños de nuestros chavos y de nuestras chavas.

Le reconozco que usted ha afrentado los retos sin temor, buscando siempre la justicia, pero también se ha pronunciado seriamente por la defensa de nuestra dignidad, cuando se nos ha atacado como mexicanos y como michoacanos.

Señor gobernador, le reconozco las acciones que ha tomado con valor y liderazgo para mejorar la vida de millones de michoacanos y de michoacanas.

Para mí ha sido un honor colaborar en su gobierno, y espero haber cumplido cabalmente con la labor que me encomendó, sé que aún resta casi un año de su gestión y seguro estoy que con este equipo cumplirá su palabra de entregar un estado mejor, como usted lo soñó.

Un Michoacán con cimientos fuertes en el presente, pero con la esperanza en el futuro.

De manera personal, comienzo este nuevo camino, cierto de haberme esforzado en todas mis tareas, pero mantengo la más alta autocrítica y reflexión de aquello que pudo inconcluso ser mejor, que pudo incluso haber quedado sin realizarse.

Porque todos los seres humanos no somos perfectos, estamos sujetos a errores, pero lo importante es ser sinceros y reconocerlos para que podamos mejorar en el día a día.

Voy a los Caminos de Michoacán, voy a sumar a quienes quieran hacerle bien a este bellísimo estado.

Voy al corazón de esta tierra a la que le debo todo lo que soy, voy a construir un movimiento bien michoacano, un movimiento de mujeres, de hombres, de jóvenes, de gente que viva y sienta a Michoacán en lo más profundo de su ser.

En mis hombros llevo el orgullo por nuestro pasado, las historias que me forjaron, los anhelos que muchos paisanos y paisanas me han compartido.

En mis manos llevo el arrojo y el compromiso por el futuro, la fuerza para trabajar en el mañana y el ímpetu para construir unidos.

Hoy empiezo a andar seguro que si todos hacemos lo que nos toca pronto nos veremos aquí, seguro también que nos seguiremos viendo por estos bellísimos Caminos de Michoacán.

Muchas gracias.