Inauguración de la Autopista Cuitzeo-Pátzcuaro

Morelia, Michoacán

20 de octubre de 2016

Doy la más cordial de las bienvenidas, al licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República. Muchas gracias por su cercanía con Michoacán.

Agradezco la presencia de los Poderes del Estado, diputado Pascual Sigala Páez, presidente de la Mesa Directiva del Congreso; magistrado Marco Antonio Flores Negrete, presidente del Supremo Tribunal de Justicia.

Agradezco a mi amigo y padrino de nuestro estado, Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, por su visita y apoyo en materia de infraestructura y por estar siempre al pendiente de Michoacán.

Reconozco la presencia del General de División, Pedro Felipe Gurrola Ramírez, comandante de la XII Región Militar y Mando Especial para la Seguridad en el Estado. De igual manera saludo al General de Brigada, José Francisco Morales Cázares, Comandante de la 21ª Zona Militar.

Diputadas y Diputados locales y federales, gracias por su presencia. Saludo la presencia del presidente municipal de Morelia y de los presidentes municipales que nos acompañan. Amigo director del Centro SCT en Michoacán, Florentino Coalla Pulido.

Amigas y amigos delegados federales. Señores empresarios de Michoacán y de diversos estados de la República que nos acompañan.

Representantes de los medios de comunicación. Señoras y señores, sean todos bienvenidos.

El propósito de toda política pública, es mejorar la calidad de vida de la gente.

Las vías de comunicación son una herramienta fundamental de productividad y competitividad en cualquier Nación. Las carreteras y caminos acercan a las personas a sus destinos de una forma más segura y accesible, contribuyendo a la integración de las regiones, impactando en mejores empleos, mayores ingresos y mejor calidad de vida.

Es muy grato recibir al Presidente de la República para inaugurar esta importante obra, que une, con una longitud de 63 kilómetros, a las autopistas México-Guadalajara y Morelia-Salamanca con la Cuitzeo-Copándaro de Galeana-Pátzcuaro y Pátzcuaro-Uruapan-Lázaro Cárdenas.

Esta será la autopista de Michoacán, Guanajuato y Jalisco. Esta es una autopista estratégica para la región Centro-Occidente de México, paso natural de transporte de productos agrícolas, como las berries y el aguacate, en los que somos líderes internacionales.

Será la conexión con el Puerto de Lázaro Cárdenas, fortaleciendo nuestra ventaja competitiva que yace en el sector logístico-portuario nacional.

Tal es la importancia de Lázaro Cárdenas, que es el punto de inicio del Corredor Trinacional NASCO y es hoy el puerto número 1 en volumen de carga total, líder en manejo de vehículos de importación y exportación y segundo lugar nacional en contenedores, carga comercial.

Ahora con esta nueva autopista, se acortan los tiempos de traslado al centro del país, accediendo desde este punto, a más del 60 por ciento del mercado nacional en un radio de 350 kilómetros.

Michoacán hoy más que nunca necesita la construcción de cimientos sólidos, que apuntalen su despegue integral, lo cual solo ocurrirá, si antes solucionamos problemas estructurales que nos anclan al pasado.

En beneficio de México y los mexicanos he tomado determinaciones complicadas y controvertidas. Al ocupar diversas responsabilidades – sin importar críticas o señalamientos -, mantuve posiciones firmes, tomé decisiones difíciles y respaldé diversas reformas legislativas, muchas de ellas polémicas.

Con esta misma actitud, asumí el reto de gobernar y sacar adelante a Michoacán. El desafío es mayúsculo, ya que al inicio de la administración prevalecían la precariedad del estado de derecho, la debilidad institucional y la parálisis económica y financiera.

Señor Presidente:

En Michoacán, hemos realizado un esfuerzo extraordinario para restituir la paz social, reactivar el proceso productivo y construir un mejor futuro para nuestros conciudadanos. El gobierno que encabezo trabaja a diario en torno a tres temas torales: seguridad, educación y finanzas.

Nuestro estado ha vivido por muchos años un clima de inseguridad y zozobra, derivado de la omisión, indolencia y hasta complicidad con la delincuencia organizada, incluso en las más altas esferas gubernamentales estatales.

Ante las fórmulas fallidas del pasado, con esfuerzos desarticulados y acciones dispersas entre municipio, estado y federación, lo primero que hicimos fue definir un Plan Integral de Seguridad, que conjunta acciones entre los órdenes de gobierno, encaminadas a salvaguardar la tranquilidad y la seguridad de los michoacanos.

En materia de seguridad nos hemos ceñido, estrictamente a la estrategia diseñada por el Gobierno Federal, a través de la plena coordinación entre los ámbitos de gobierno en torno a una sola directriz: la imposición del Estado de Derecho y el combate a la actividad delictiva.

Ésta única estrategia de seguridad, se define y se ejecuta en acuerdo unánime entre las instituciones de seguridad del Gobierno de la República y del Gobierno del Estado, dentro del Grupo de Coordinación para la Seguridad de Michoacán, en el cual nos reunimos puntualmente una vez por semana, todas ellas presididas por mi persona.

Por eso, contrario a voces opositoras que han demandado replantear la estrategia de seguridad para Michoacán, estoy convencido que ésta debe seguir siendo una sola, la del Gobierno de la República.

Más aún, cuando en Michoacán enfrentamos un aumento en incidencia de delitos de índole federal, como son los homicidios dolosos y acciones diversas del crimen organizado.

En cuanto a las finanzas públicas, impera en nuestro actuar la convicción, de que han de ser ordenadas, transparentes, con un férreo sentido de austeridad y rendición de cuentas. Paulatinamente estamos logrando sanearlas, con el propósito de alcanzar un punto de equilibrio saludable.

Iniciamos la administración con un Michoacán endeudado y sin liquidez, y contradictoriamente, con millonarios subejercicios de recursos federales. Los fondos disponibles eran insuficientes para enfrentar la presión financiera inmediata, pues los compromisos de corto plazo ascendían a más de 13 mil millones y una deuda institucionalizada superior a los 17 mil millones de pesos.

La grave situación hacendaria obedece a que cada año, de manera inercial, el presupuesto del Gobierno del Estado, ha incluido un déficit anual de más de 5 mil millones de pesos sólo para cubrir la nómina del sector educativo, lo que nos llevó a una situación insostenible.

Otro de los lastres que arrastramos es que, de manera recurrente, las administraciones anteriores firmaron minutas con expresiones magisteriales hasta por 500 millones de pesos, lo que equivale, por ejemplo, a más del doble del presupuesto anual de varias secretarías estatales.

Estas prácticas nocivas postraron al sistema educativo de Michoacán y lesionaron las finanzas estatales, al comprometer recursos de los que se carece.

Con el objetivo supremo de que nuestros niños y jóvenes puedan acceder a una auténtica educación de calidad, en Michoacán respaldamos enfáticamente todo aquello que contribuya a perfeccionar el modelo educativo: en mi gobierno no se generan plazas automáticas y se cumple con el proceso de evaluación docente.

Así mismo, en estrecha coordinación con la federación, se edifica, remoza y dignifica la infraestructura escolar.

En su momento fui impulsor de la Reforma Educativa y hoy la estamos aplicando en la inteligencia de que así contribuimos a la buena marcha de la Nación.

¡En Michoacán la reforma educativa se cumple!

Soy un convencido del sistema republicano, el cual dicta una actitud de colaboración completa, proactiva y cordial con el gobierno de la República, consciente que la postura contraria, en nada beneficia ni a Michoacán ni a México.

A lo largo de mi vida política he apostado al entendimiento y al diálogo. En consecuencia, he apoyado todas la iniciativas que en justicia creí contribuirán a mejorar la vida de los mexicanos, sin importar su origen ideológico o partidista y sin detenerme a considerar costos políticos. Mi postura sigue siendo la misma.

Por eso, estoy convencido de que para resolver los problemas estructurales, es fundamental la estrecha coordinación con el Gobierno de la República, por lo cual Señor Presidente, Michoacán requiere de mayor apoyo.

La solución a nuestros grandes retos: seguridad pública, educación de calidad y finanzas sanas, están intrínsecamente ligados a las instituciones federales.

Lo más importante para todos es sacar a Michoacán adelante, y en este propósito, estoy seguro seguiremos contando con su apoyo y trabajaremos como uno solo.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto, esta obra que usted inaugura el día de hoy, es oxígeno puro para Michoacán, es la concreción de un gran sueño. Pocas obras como ésta hemos tenido en Michoacán.

Con acciones claras y contundentes como la que hoy nos convoca, fortalecemos la competitividad de nuestro estado, nuestra región y nuestro país.

Amigas y amigos:

El objetivo final de toda política pública es contribuir a mejorar la calidad de vida de la gente. La meta es superior a todos nosotros; la meta es que juntos sigamos trabajando, edificando y construyendo un mejor Michoacán, un mejor México.