Inauguración de aulas y servicios sanitarios en Escuela Secundaria Técnica No. 143

Morelia, Michoacán
23 de mayo de 2016

Buenos días, ¿cómo están las niñas y los niños? Hoy es 23 de mayo y hoy se festeja, se celebra el Día del Estudiante, así que vamos a darles un aplauso fuerte a las niñas y los niños de la Secundaria Técnica 143, agradecer mucho que nos reciban en la escuela a las maestras, maestros, al señor director Octavio Corona, muchas gracias profesor por tus palabras, por recibirnos, por tu trabajo y esfuerzo aquí en la Dirección de la Escuela.

A todas, a todos, maestras, maestros personal docente, administrativo de esta institución educativa, me da gusto que también nos acompañe el día de hoy el señor Delegado de Educación Pública en el estado y el representante, enlace del Gobierno Federal en esta región, mi querido Julio, delegado del Infonavit en Michoacán y la presencia de la representación de las mamás y los papás de esta escuela, mi tocaya Silvia, muchas gracias, además es la de los dineros, es la tesorera; y también a mis compañeros, al señor coordinador de Planeación de la Secretaría de Educación, al coordinador de Asesores – Memo muchas gracias-, y desde luego a la compañera Lupita, que es la responsable de las obras en materia educativa.

También quiero, antes de seguir, felicitar a las niñas de la escolta porque sé que obtuvieron apenas un cuarto lugar en el Concurso de Escuelas Secundarias Técnicas, muchas felicidades niñas, a echarle muchas ganas.

Muchas gracias a las compañeras, compañeros de los medios de comunicación que siempre están atentas y atentos a la invitación para acompañarnos en estos eventos de entrega de infraestructura educativa. Déjenme decirles que cada lunes por la mañana estamos entregando un plantel arreglado, reconstruido o nuevo.

Me estaba acordando, le compartía yo al profesor Corona que hace ocho días fui a entregar las instalaciones del kínder Frida Kahlo que está allá del otro lado de la ciudad y fue a buscarme un grupo muy nutrido de niñas y niños de la Escuela Secundaria Técnica 120, y ya me invitaron a visitar al escuela, fui a ver en qué condiciones están y entre otras cosas, no le quiero dar ideas aquí al profesor Corona porque ya le está echando ojo, pero estamos ya trabajando para construirles la techumbre de la plaza cívica, para la cancha de usos múltiples –ya no me diga, me llevo la idea-, y también hacer algunos arreglos.

Pero cada lunes estoy visitando una escuela para entregarles infraestructura nueva porque traemos un rezago muy fuerte en esta materia, tenemos muchas escuelas en mal estado, sin barda, sin cerco perimetral como es el caso de aquí, que a esta escuela le estamos entregando infraestructura por casi 4 millones de pesos. Me compartía el maestro Corona cómo estaba hace unos meses que se incorporó, las dificultades que tenían y poco a poco se va mejorando, eso me da mucho gusto y que además, a siete años, o en siete años más bien no se había hecho prácticamente nada, por la ubicación que tiene la escuela aquí en el fraccionamiento San isidro Itzícuaro pero que al final del día está aquí en la capital del estado y no es posible que estando en la capital del estado la escuela, esté con tantas carencias, tantas dificultades.

Hoy les estamos entregando aulas nuevas, modernas, con equipamiento pero no les van a ser suficientes, les van a faltar tres, entonces me llevo la tarea de las tres aulas que faltan, la solicitud del maestros para la barda perimetral y de una vez le incluyo la idea de la techumbre para la plaza cívica, esa me la llevo, antes de que me lo digan yo mejor lo anoto y con ello poder generarle mejor infraestructura al plantel.

Este es un programa que arrancamos hace unas semanas, se llama Mi nueva Aula, mi meta es, junto con el equipo que estamos coordinando esto y la Secretaría de Educación Pública Federal que me está apoyando el secretario Nuño, para concluir este programa de Mi nueva Aula; la meta es que al final del año, hayamos reconstruido todas las aulas “de palitos”, que no tengamos ninguna aula “de palitos” en el estado.

Ojalá que esta cifra que tenemos ya sea la real, que no empiecen a aparecer más escuelas, pero por lo pronto con lo que tenemos identificado y el recurso que le vamos a destinar a ello, nos alcanza para que en diciembre levantemos la bandera blanca de que ya no hay más aulas “de palitos” en todo el territorio del estado y con ello tener mejor infraestructura para que las niñas y los niños del estado puedan acudir a tomar clases.

Pero no solamente eso, sino que también las maestras y los maestros puedan acudir a gusto, sabiendo que van a trabajar a un espacio digno, que la escuela tiene condiciones adecuadas para que puedan ellos impartir las clases, puedan enseñar a las niños, a los niños, a los jóvenes.

Porque tengo muy claro y estoy absolutamente convencido de que la educación es lo más importante que le podemos dejar a las presentes y futuras generaciones; es la riqueza más grande y aquí hay también mamás o papás de familia, y seguramente van a coincidir conmigo, no hay otra riqueza, puede haber bienes materiales, cosas de esa naturaleza pero eso se acaba o se pierde, o al final sólo genera más conflicto, lo que siempre perdurará es la formación personal, la educación que les podamos dar a los niños y a las niñas para enfrentar los retos del presente y del futuro, que son muchos por cierto, el mundo cambia a una velocidad muy rápida y hay que prepararlos bien para que le hagan frente a las nuevas circunstancias, a la nueva realidad y eso no solamente requiere de que las maestras y los maestros día a día se preparen como lo hacen ustedes aquí en la 143, de todos los días preparar sus materiales, buscar con qué y qué podemos enseñarle más a nuestros alumnos, alumnas.

Y todo el esfuerzo que ustedes hacen maestras, maestros todos los días, lo sé, porque la inmensa mayoría de los maestros y maestras están comprometidas y comprometidos con su trabajo, con su tarea, y nosotros tenemos que reconocerles eso y buscar que mejoren su condición laboral, el ingreso, los reconocimientos, porque también eso nutre el alma y motiva cuando hay reconocimiento de que el esfuerzo que se hace, que además es un esfuerzo muy bonito, pero que qué otra cosa puede ser más satisfactorio, más reconfortante que poder formar a las niñas y niños.

Les decía hace unos días en el marco de la celebración del Día del Maestro, a los cientos, miles de maestros que se les hizo reconocimiento por 30, 40 y 50 años de servicio, que qué gratificante debe ser al paso de los años ver el resultado del esfuerzo, de la dedicación.

Yo aprendí a leer tarde por el aislamiento de la comunidad en la que nací y la falta de posibilidades de ir a la escuela, dificultades familiares y demás, pero cuando llegué a la escuela, la maestra que me enseñó a leer, la maestra Honoria, que siempre la recordaré, era de Purechucho, municipio de Huetamo, pues fue quien me enseñó a leer, ella y el maestro Eustaquio, y lo recuerdo siempre, que además se convirtieron en el ejemplo a seguir, la maestra que siempre llegaba temprano, que siempre llegaba bien arreglada, que te daba gusto ver a la maestra o el maestro que lo veías haciendo deporte, que llegaba siempre pulcro, arreglado, pues se convierte eso en guía y en ejemplo. Pero la maestra Honoria por ser de la región donde yo nací, el maestro Eustaquio era de Nuevo León, no lo he vuelto a ver, pero la maestra está en mi tierra y me la encuentro a cada rato, ahora que fui a Huetamo a entregarle las becas a los jóvenes, que por cierto es otro gran programa que va a empezar ahora en agosto otra vez la convocatoria para que los niños de segundo de secundaria puedan participar en las becas, y que eso les permita tener mejores condiciones para estudiar, es una beca buena para los niños de secundaria, vamos a ampliar el número, ahorita tenemos 34 mil jóvenes becados desde segundo de secundaria hasta universidad, pero en agosto vamos a meter más, queremos llegar a 50 mil en la siguiente etapa o más si es necesario, el asunto es que los niños no dejen de ir a la escuela por falta de recursos.

Pero ahora que fui a entregar las becas, vi a la maestra, siempre está atenta, me acompaña a los eventos, ¿qué puede sentir la maestra?, pues una gran satisfacción de que lo que dedicó de tiempo, de cariño, de dedicación a darnos clases, a cuidarnos pues que se ve reflejado ahora en nuestra condición, me ve ahora a mi como Gobernador y pues la veo contenta, entusiasmada. Ustedes aquí en esta escuela secundaria van a ver a muchos de estos niños un día siendo profesionistas, empresarios, dirigentes políticos y por qué no, otra Gobernadora o Gobernador que salga de las aulas de la escuela 143 y ahí es donde se refleja al final del día, el producto de dedicación, compromiso y esfuerzo.

También está la otra cara de la moneda, uno de los maestros, con el que por cierto, no aprendí nada el primer año, llegaba el martes y se iba el jueves, y a veces nos quitaba una buena parte del tiempo porque llegaba crudo, y estábamos todos alrededor de él, abajo de una bejuquera, entonces le dábamos chile para que algo comiera el pobre, pues ese es el ejemplo que no queremos para nuestras hijas e hijos; entonces se requiere maestras y maestros comprometidos, como decía aquí el maestro Corona, como son aquí en la escuela Técnica 143, pero eso no es suficiente si no acompañamos de los materiales, de la infraestructura adecuada y de seguimiento a las acciones de nuestras maestras y maestros.

Ahora que yo llegué me encontré un verdadero caos en la dependencia responsable, cerca de 3 mil maestras y maestros con plazas duplicadas, que ya le habían dado el espacio a unos y se los dan a otros, maestras y maestros denominados eventuales, que llevan años y años con la esperanza de que se les regularice y ahí siguen sin que se les pague, algunos llevan dos o tres años sin que se les pague y siguen con la esperanza y todos los días van a su escuela con cariño, con esperanza de que se va a regularizar su situación, entre muchas cosas que me he encontrado y ahí vamos poco a poco arreglándolo.

Yo tengo la esperanza pero también la determinación y el compromiso de que pronto habremos de arreglar estas cosas por el bien de la educación, por el bien de nuestras niñas y niños, por el bien y el presente y futuro de nuestro estado.

Para los niños decirles que hay que sentirnos orgullosos y orgullosas de ser michoacanos, de haber nacido en Michoacán, de tener la posibilidad de ir a la escuela, de poder enseñarles calificaciones a sus papás y que eso al rato los convierta en ciudadanas, ciudadanos que alcancen un sueño, de tener una carrera.

El otro día que anduve por aquí en un kínder, les preguntaba a los niños y ustedes qué quieren ser, y unos quieren ser médicos, quieren ser bomberos, me llamó la atención que algunos quieren ser policías y entonces dije, oye qué bueno que está cambiando también la imagen de la policía y los niños quieren ser policías, pero estoy seguro que de aquí muchos querrán ser arquitectos, doctores, doctoras, ingenieros, esos sueños hay que incentivarlos, hay que moverle porque para los niños de secundaria, yo soy hijo de madre soltera, nací de una madre soltera, aprendí a leer ya grande y la escuela me sacó adelante, entonces los niños que están aquí, la escuela les va a abrir el camino para que se conviertan en nuestros líderes del mañana con las enseñanzas que les dan aquí sus maestras y maestros.

No me extiendo más, muchas felicidades niñas y niños, échenle ganas, hoy 23 de mayo Día del Estudiante, échenle ganas, saquen buenas calificaciones, luego vuelvo porque vamos a construir las otras tres aulas, y vamos a hacer la cerca de la barda perimetral, vamos hacer la techumbre aquí, y mi ahijada dice que si vengo a la clausura, si me invitan, sí vengo, ¿cuándo será, en julio? 8 de julio, ver que terminan bien y que sacan buenas calificaciones, eso va a ser lo mejor que le pueden llevar a sus papás para compensar el esfuerzo de sus maestras y maestros y a sus papás sobre todo.

Y a los papás que le echen ganas con el tema de las becas porque eso aliviana la carga, a veces no hay dinero para lo básico, para la comida, para el pasaje; la familia que tiene tres o cuatro hijos y los tiene que mandar a la escuela, simplemente para la combi ya no alcanza lo que ganas, si tiene un trabajo modesto. Decía yo a los estudiantes de la secundaria allá en Huetamo donde yo estudié, el día que tenían que entregar los papeles, necesitaba yo dar 500 pesos, y simplemente 500 pesos no los tenía, yo trabajaba de 7 a 2 de la tarde, desde la primaria, la secundaria para poder seguir estudiando, esas experiencias que yo viví, hay muchos niños que a la hora que les piden algún pago, alguna cosa pues simplemente los papás no tienen para darles, eso les resuelve la beca, porque ya el niño de secundaria que tenga su beca mensual, o los de la prepa o la universidad, entonces le vamos a seguir invirtiendo a la educación, porque retomo las palabras del maestro Octavio, la mejor inversión que podemos hacer es en la educación de nuestras niñas, niños y jóvenes, que son el presente y el futuro de nuestro estado y de nuestro país.

Muchas gracias y muchas felicidades a las niñas y a los niños.