Entrega de la declaratoria de Alerta de Género

Morelia, Michoacán
27 de junio de 2016

Muchas gracias, muy buenas tardes a todas, a todos.

Quiero en primer lugar darle la más cordial bienvenida al señor secretario de Gobernación, el licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, muchas gracias por tu presencia hoy en Morelia, en Michoacán y tu presencia y seguimiento permanente a los temas del estado, en este tema tan relevante y en muchos más que siempre nos has acompañado. Muchas gracias y bienvenido a tu tierra.

También quiero agradecer a las señoras y señores integrantes del Sistema Estatal para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Agradezco también que nos acompañen los representantes de los Poderes del Estado, al señor magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Michoacán de Ocampo, el licenciado Marco Antonio Flores Negrete; al señor diputado presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, al diputado Raymundo Arreola Ortega. Agradecer también la presencia de Senadoras y Senadores de la República, la presencia de Diputadas federales y Diputados federales, de las Diputadas locales y Diputados locales.

Agradecer también la presencia del Grupo de Coordinación para la Seguridad de Michoacán, la presencia del señor general Felipe Gurrola, comandante de la 12 Región Militar y mando especial para la Seguridad de Michoacán; así como también al vicealmirante de la Décima Región Naval Militar, y con ello saludo a todos los integrantes del Grupo de Coordinación para la Seguridad de Michoacán.

Agradecerle al señor presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar su presencia, así como la presencia de las Presidentas Municipales y los Presidentes Municipales, a las señoras Delegadas y Delegados federales, muchas gracias por su presencia.

A los representantes del grupo de trabajo que hizo todo el esfuerzo y dedicación y elaboró el estudio y diagnóstico que hoy nos tiene en esta etapa del proceso. Muchas gracias a todas y a todos y muchas felicidades por su trabajo.

Quiero también saludarle y agradecer la presencia de los órganos autónomos en el estado, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y de la Comisión Estatal de Prevención a Victimas.

Agradecer también la presencia de representantes de las organizaciones de la sociedad civil, de cámaras empresariales, y representantes de organizaciones sociales.

Saludo y agradezco la presencia de las presidentas de los DIF municipales y de las Instancias de la Mujer en los municipios.

También saludar la presencia de los representantes de los medios de comunicación, particularmente de directores y de representantes de diarios destacados en el estado de Michoacán.

Agradezco que hoy estemos reunidos en este espacio y que nos convoque un tema muy importante: la declaratoria por violencia de género en varios de los municipios del estado, pero que para el Gobierno de Michoacán representa una gran oportunidad para atender el tema en todo el estado, no solamente los municipios que hoy son considerados de manera particular, sino el compromiso y el esfuerzo para atender este terrible flagelo en todo del estado de Michoacán.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General de la ONU del 10 de diciembre de 1948, señala que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.

Dicha Declaración, vigente a la fecha, establece en sus primeros artículos que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Indica también que “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en la Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Precisa además que todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

En este tenor, el garantizar la seguridad de todas y todos los seres humanos es una obligación del Estado. En Michoacán asumimos esta responsabilidad de velar por la seguridad de todos, con equidad y justicia, principalmente de aquellos grupos y personas considerados en riesgo de vulnerabilidad.

De ahí que construir un gobierno basado en el humanismo, entendido como la búsqueda de los ideales humanos, es una acción obligada, con el fin de consolidar el desarrollo integral de los seres humanos.

Lamentablemente hoy sigue siendo un reto garantizar la integridad física, económica y psicológica de las mujeres, independientemente del rol que desempeñen.

La mujer es un ser sublime, tan fuerte y a la vez tan vulnerable y sensible que como hija, hermana, esposa, madre, amiga, trabajadora y emprendedora por excelencia, desempeña diferentes roles en la sociedad teniendo siempre presente su condición femenina.

La mujer desempeña un papel clave en nuestra sociedad, conjugando sus funciones laborales y profesionales con las de madre y esposa; un trinomio difícil de equilibrar al que sólo la sensibilidad y la capacidad femenina puede responder.

Sin embargo, simultáneamente las mujeres tienen que luchar contra la discriminación para poder alcanzar condiciones de igualdad social, política, económica, civil, y cultural en todos los ámbitos.

A pesar de las dificultades, hay miles de mujeres que le apuestan a un mejor mañana por medio del trabajo duro y responsable; las mujeres dan la pelea a diario, luchan por sus hijos, y construyen un mejor futuro para su familia.

De acuerdo al INEGI, el 43 por ciento de las personas ocupadas son mujeres y en Michoacán el 28 por ciento de todos los hogares son encabezados por una mujer jefa de familia, lo que nos da una idea de la relevancia de su labor.

Sin embargo, las estadísticas de INEGI también arrojan que de la carga total del trabajo de las mujeres, el 65 por ciento son labores no remuneradas en el hogar y sólo el 32.3 por ciento sí perciben ingresos.

Si bien en los últimos 25 años se han vivido transformaciones en favor del respeto a los derechos de la mujer, aún queda mucho por hacer.

Todos, mujeres y hombres, debemos sumarnos a esta causa común, como defensores y partícipes a favor de la igualdad de género y en contra de la violencia.

Las mujeres deben alzar la voz y denunciar cualquier discriminación, agresión o violencia, contra ellas o contra sus hijas o hijos, para que se sancione o castigue conforme a la ley.

¡Pero debemos ser los hombres, el padre, el tío, el hermano, el marido, el hijo, los que evitemos incurrir en cualquiera de esas situaciones!

En palabras de Nelson Mandela, “si los hombres buenos no alzan su voz y actúan, están conspirando contra las mujeres”. Pongamos fin a la conspiración que es fruto del silencio.

La violencia contra las mujeres se fragua en la desigualdad estructural entre mujeres y hombres. Transformar esa situación y respetar cabalmente a las mujeres, darles su papel y respetar la dimensión de su valor, es nuestra obligación y a eso debemos enfocar nuestros esfuerzos.

Por eso es indispensable que trabajemos todos en la construcción de una nueva cultura de respeto y valor hacia la mujer, la cual inculquemos a nuestras niñas y niños desde pequeños. Esta labor inicia desde la familia, la comunidad, en los lugares cotidianos; los lugares que, ya en 1958, Eleanor Roosevelt sugirió que representaban el punto de partida de los derechos humanos: “En lugares pequeños, cerca del hogar… el entorno de cada persona; el barrio donde vive ella o él; la escuela o la universidad a la que asiste; la fábrica, la granja o la oficina donde trabaja”.

Por eso hoy día, debemos aplicar una visión de género en cada decisión que afecte a los “pequeños lugares” y a las personas. Porque sólo así podremos llegar a los “grandes lugares”.

La espiral de discriminación y violencia contra las mujeres, sólo puede detenerse cuando el Estado actúa con determinación y firmeza, no sólo contra quienes la ejercen como práctica cotidiana, sino para transformar los factores estructurales que la alimentan y reproducen, como son: los patrones culturales, la desigualdad y la cultura patriarcal, machista y misógina.

Los costos de la pasividad y de la inacción son muy altos y nosotros somos testigos de ello.

Por eso en Michoacán no nos hemos quedado con los brazos cruzados. Desde el inicio de esta administración venimos trabajando en diversos frentes para impulsar el desarrollo económico y social de las mujeres, para mejorar su calidad y vida y lograr su empoderamiento.

Conscientes de la realidad del estado y haciendo eco a muchas voces de organizaciones sociales, desde el primer día del gobierno que yo encabezo, al rendir protesta ante todos los michoacanos, solicité al señor Secretario de Gobernación se viera la posibilidad de declarar la Alerta de Género en nuestro estado.

Es así que hemos implementado una serie de acciones encaminadas a contribuir para erradicar la violencia contra las mujeres.

Si bien quienes me antecedieron han hecho un recuento de estas tareas quisiera resaltar algunas.

Estamos trabajando en varias vías de manera simultánea: en materia de prevención a través de campañas de concientización y sensibilización; en capacitación de funcionarias y funcionarios en materia de atención con perspectiva de género y también en el fortalecimiento del sistema de justicia para combatir y sancionar todo tipo de violencia en contra de las mujeres.

Para tal efecto hemos creado la Unidad Especial para la atención de delitos de homicidio cometidos en agravio de la Mujer; así también hemos diseñado el Modelo Único de Atención y sus respectivos protocolos.

También hemos implementado diversos programas y acciones en materia económica y social, tendientes a lograr el empoderamiento económico de las mujeres y estamos invirtiendo en infraestructura para este fin, como es la construcción de dos Ciudades de la Mujer en distintas regiones de nuestro estado.

Instalamos recientemente Unidades de Igualdad Sustantiva en todas las dependencias del Gobierno Estatal e integramos del Banco Estatal de Datos e Información sobre Casos de Violencia en Contra de las Mujeres.

Hace unas semanas por un decreto del Ejecutivo se instalaron de manera formal las Unidades de Igualdad Sustantiva en todas las dependencias del Gobierno del Estado y he solicitado también para que tanto el Poder Legislativo como el Judicial y las delegaciones federales en Michoacán hagan lo propio y desde luego los Gobiernos Municipales.

Retomando las palabras de la investigadora y feminista mexicana Marcela Lagarde, podemos asegurar que “sólo si se interpretan el feminicidio y la violencia feminicida con criterios científicos, es posible comprenderlos y discernir las medidas para abatirlos y erradicarlos”.

Es decir, sólo reconociendo y conociendo a fondo el problema y sus causas, es posible diseñar medidas eficaces de prevención para evitar que se cometan estos delitos.

Y esas medidas no son otras que construir condiciones sociales democráticas y equitativas, que favorezcan el adelanto o empoderamiento de las mujeres, la igualdad y la equidad de género, para garantizar el derecho de cada mujer a una vida libre de violencia.

Esto sólo lo podemos conseguir con la suma de esfuerzos y hoy el Gobierno de la República, a través de usted, señor Secretario de Gobernación, nos reitera y demuestra que trabaja en equipo y con todo el apoyo y compromiso para Michoacán. Muchas gracias por ello señor Secretario.

Paralelo a las acciones de la alerta, continuaremos una labor institucional con perspectiva de género.

Así también, instruyo a la Procuraduría de Justicia del Estado para acelerar el paso en el análisis de los casos que se encuentren en trámite. Se trata precisamente de procurar la justicia; ya que para nosotros como Gobierno un solo caso es lamentable y doloroso, y nos obliga a redoblar los esfuerzos para su aclaración y castigo.

Del mismo modo, exhortaré para que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en coordinación con los Centros de Justicia para la Mujer, ejecute acciones para atender a las mujeres que han sido víctimas de violencia de género y se busquen los esquemas necesarios para agilizar la reparación del daño.

Invito también a los compañeros Presidentes Municipales y Presidentas a que tripliquen esfuerzos desde las Instancias Municipales de la Mujer, para detectar a tiempo diversas conductas que derivan en violencia de género.

Señor licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, le solicito respetuosamente sea usted el conducto para agradecer al Presidente de la República Enrique Peña Nieto, por el respaldo que nos ha brindado a las y los michoacanos.

Hoy con la Alerta fortalecemos nuestra política pública en favor de las mujeres; hemos reconocido que existe un problema y que trabajar en equipo es la única vía para resolverlo.

Con su apoyo señor Secretario vamos a enfrentar este reto, protegiendo a la mujer, promoviendo su empoderamiento y procurando su bienestar.

Quiero también aprovechar aquí distinguidos invitados, invitadas, para reconocer todo el apoyo y el acompañamiento que hemos recibido de Alejandra Negrete, comisionada nacional para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres, así como del Instituto Nacional de las Mujeres, a la maestra Lorena Cruz aquí con la representación de Pablo Navarrete. De verdad nos han acompañado y nos han ayudado, agracias a eso hoy tenemos los avances que podemos compartir con ustedes.

También agradezco a las y los integrantes del Sistema Estatal para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres que presidente formalmente el Secretario de Gobierno, pero que de manera permanente lo presido como titular del Ejecutivo estatal, además de la Comisión Intersecretarial que sesiona como lo dijo la secretaria Fabiola Alanís semanalmente para revisar todos los asuntos relacionados con este lamentable tema.

Este es un compromiso que hoy dejo reiterado, que vamos a luchar y a trabajar para que en Michoacán se pueda ejercer libremente los derechos de todas y todas, y sobre todo proteger los derechos naturales inalienables y sagrados de las mujeres.

Agradezco también que haya toda la disposición de las Presidentas y los Presidentes Municipales en aquellos donde se haya especificado esta medida, nos pongamos a trabajar de inmediato y cuentan con todo el respaldo y acompañamiento del Gobierno del Estado y estoy seguro del Gobierno Federal, pero también al resto de los Presidentes y Presidentas para que nos pongamos en marcha y le hagamos frente de manera conjunta a un fenómeno que lastima a todas y a todos los michoacanos.

Es la ruta, porque mi compromiso es garantizar que todas las mujeres michoacanas vivan una vida libre de violencia y tengan igualdad de oportunidades y de acceso al bienestar.

Muchas gracias.