Ceremonia por el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Morelia, Michoacán

25 de noviembre de 2016

Muchas gracias. Muy buenos días mujeres. Le damos la bienvenida a nuestra invitada del día de hoy, la doctora Evangelina García. Muchas gracias Evangelina por tus palabras y por tu entusiasmo y estoy seguro que vamos a recurrir a ti para seguir platicando de un tema que es fundamental para Michoacán, pero que lo es para México y para el mundo, un tema que hoy nos convoca.

Muchas gracias. Bienvenidas y bienvenidos. Saludo a distinguidos integrantes del presídium, el señor presidente del Congreso, Ingeniero Pascual Sigala, a la señora presidenta de la Junta de Coordinación Política, la diputada Adriana Hernández, a los señores delegados federales aquí presentes, en representación de ellos el señor delegado de Gobernación, Enrique Martínez, muchas gracias; a las señoras diputadas aquí presentes muchas gracias a todas, Socorrito, presidenta de la Comisión de Equidad de Género del Congreso del Estado; al señor rector de la Universidad Michoacana, muchas gracias; al señor Presidente Municipal de Morelia y a los Presidentes Municipales aquí presentes en este evento, a todas y a todos, a mis compañeros del Gobierno del Estado, a los compañeros del gabinete del Gobierno del Estado, empezando por el señor secretario de Gobierno y Presidente del Sistema Estatal para Prevenir y Erradicarla Violencia en contra de las Mujeres; a la señora secretaria de Igualdad Sustantiva, Fabiola Alanís; a todas y a todos funcionarios federales, estatales y municipales, señores de los medios de comunicación, muchas gracias señoras y señores por su compañía. Gracias y bienvenidas y bienvenidos todas y todos.

“La violencia contra las mujeres y las niñas es una violación de los derechos humanos, una pandemia de salud pública y un grave obstáculo para el desarrollo sustentable. El mundo no se puede permitir pagar ese precio”. Palabras de Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas.

Todas las mujeres deben de disfrutar de sus derechos plenamente y vivir sin ningún tipo de discriminación, ni maltrato.

“A los hombres, sus derechos y nada más. A las mujeres, sus derechos y nada menos”, como afirmó la luchadora social estadounidense. Susan B. Anthony.

La igualdad de género, está plenamente contemplada en las leyes, sin embargo, no es garantía que en la práctica las mujeres tengan las mismas oportunidades y derechos que los hombres.

De todas las formas de discriminación, la violencia de género es la forma más extrema de la desigualdad global y sistémica que sufren las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Esta fecha, establecida como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer es propicia para hacer un alto en el camino, reflexionar y alzar nuestra voz, para visibilizar un problema de grandes dimensiones, que debemos combatir con todas las armas a nuestro alcance y con todas las herramientas posibles.

En este sentido, coincido con Charlotte Bunch, directora fundadora del Centro para el Liderazgo Mundial de las Mujeres, que ha dicho: “Esforzarse por erradicar la violencia contra la mujer no es solo una buena idea, se convierte también en una obligación de Gobierno”.

El primer paso para encarar un problema es conocerlo. Las estadísticas son abrumadoras, ya que, de acuerdo con los datos de la ONU, una de cada tres mujeres en el mundo es objeto de violencia física o sexual, a menudo víctima de una persona conocida, en la que ellas confiaban y le tenía afecto.

Más de 4.5 millones de personas en el mundo son víctimas de explotación sexual, y el 98 por ciento de ellas son mujeres.

A nivel nacional, de acuerdo con el más reciente estudio del INEGI, el 60 por ciento de las mujeres han sido víctimas de al menos una agresión de cualquier tipo: emocional, física, sexual, económica o patrimonial.

Abundan también los casos de intimidación, acoso y hostigamiento en el trabajo o a través de las redes sociales.

Es lamentable reconocer que, de acuerdo a diversos estudios, la violencia en contra de la mujer es considerada como un patrón general arraigado en la sociedad mexicana, que prevalece en todas sus modalidades y en todo el país.

En Michoacán, cerca del 40 por ciento de las mujeres entre 15 y 29 años han sufrido al menos un incidente de violencia.

Esta violencia que diariamente viven las mujeres y las niñas en todo el país, constituye una clara violación a sus derechos humanos, las coloca en situaciones extremas de riesgo y les impide seguir con sus proyectos de vida en condiciones de igualdad.

La violencia es acompañada por estereotipos de género que siguen colocando a las mujeres en posiciones de inferioridad, prácticas culturales misóginas e indiferencia.

Estos delitos con frecuencia se ocultan y no se denuncian porque las víctimas se paralizan por el miedo, la falta de protección a sus derechos y la desconfianza en la aplicación de la ley.

Es indispensable romper con el miedo y pedir ayuda. Denunciar los malos tratos es algo fundamental, no solo para quien los sufre, sino para quienes los presencian o son testigos de ello, pues si no hacemos nada, estaremos tolerando algo totalmente inaceptable.

La violencia de género es inadmisible pero no inevitable. Estoy seguro que se puede evitar, pero sobre todo como bien se dijo aquí, se puede y se debe prevenir.

Como hombre, como hijo, como padre y como Gobernador, rechazo de manera categórica todos los actos de violencia hacia las niñas y las mujeres, sea cual sea el tipo de violencia y sea cual sea el origen del mismo.

El punto de partida para prevenir esta situación, es entender que se trata de un delito y una violación a los derechos humanos que tiene que terminar.

Las autoridades tenemos la responsabilidad de ejercer las debidas diligencias para prevenir, investigar y castigar los actos de violencia contra las mujeres y tomar las medidas apropiadas y eficaces para evitar la incidencia de estos hechos.

El mensaje en este sentido es muy claro y contundente. En Michoacán habrá CERO TOLERANCIA ante la violencia hacia las mujeres y las niñas.

Pero también, estamos, debemos intensificar el paso para trabajar en favor de cambiar los patrones culturales que muchos de ellos son generadores de la violencia.

Por eso, en el gobierno que yo encabezo, busco y quiero que estemos conscientes de que todos somos responsables de prevenir y poner fin a la violencia contras las mujeres y las niñas y estamos trabajando para eliminar con el apoyo de ustedes y todas y todos, la cultura de la discriminación y el maltrato hacia las compañeras mujeres.

La violencia de género es un freno para el desarrollo social y también para el desarrollo económico no solo de las mujeres, sino de la sociedad en general, por ello, estamos trabajando para erradicar las inequidades con políticas públicas de profundo sentido social para todas y para todos.

Destaco que esa es una causa que he acompañado no solo ahora, puedo referirles compañeras, amigas mujeres desde hace muchos años, pude ser un factor importante para que se elaborara, se aprobara y se pusiera en operación la primera Ley que se hizo en el país para garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. La primera Ley que se hizo en el país, tuve el honor de ser un actor importante en su construcción y también, de poder llevar a la Constitución una buena parte de los Derechos entre ellos, los derechos políticos de las mujeres, que nos lleva a que hoy en día la mitad de los cargos de elección popular deben de ser para las compañeras mujeres, ese es un asunto que me parece importante destacar.

También compartirles otras cosas que hemos hecho:

Primero: Somos el único Gobierno en la República que tiene un Gobierno paritario, en donde hay igual mujeres, igual hombres en los principales cargos del Gobierno.

Segundo: Somos la única entidad en la República que tiene una instancia, una dependencia directamente del Ejecutivo para la igualdad sustantiva, no hay otra instancia en ningún estado de la República que tenga una Secretaría de Igualdad Sustantiva.

También hemos construido como lo refirió aquí Fabiola y el licenciado Adrián, una agenda integral en favor del desarrollo de las mujeres.

Hoy afortunadamente en los 113 Municipios hay instancias de la mujer y casi todas, no dudo que haya alguna excepción, están debidamente organizadas y funcionando. Muchas felicidades queridas mujeres responsables de las Instancias de las Mujeres en los Municipios. Estas Instancias de la Mujer nos permiten dar ayuda psicológica, atención médica, asistencia jurídica entre otras acciones de carácter gubernamental en favor de nuestras compañeras mujeres en situación de riesgo o maltratadas.

Esta semana presentamos la campaña para erradicación de la violencia contra las mujeres en el estado, la cual representa una oportunidad para visibilizar el problema y fomentar la cultura de la denuncia de violencia en contra las mujeres en cualquiera de sus expresiones.

Pusimos en marcha un programa emblemático que vale la pena destacarlo que se llama Palabra de Mujer, esquema de microcréditos para empoderar a las mujeres que son jefas de familia o madres solteras y que viven en condiciones de pobreza y marginación.

Aquí escuchamos una palabra clave, empoderamiento de las mujeres, porque una buena parte del origen de la violencia y de la agresión hacia las mujeres tiene que ver con su dependencia económica, su debilidad financiera. Cuando hay maltrato, cuando hay desatención de las responsabilidades, con mucha frecuencia las mujeres acaban secuestradas por maridos o compañeros irresponsables, aquí no hay ninguno de ellos, pero que les impiden tener un desarrollo pleno, porque presionando por la parte familiar y económica las someten y abusan de su condición.

También hemos puesto en marcha los dos megaproyectos de Ciudad Mujer, una en la Región de Tierra Caliente de Huetamo y otra en la Región de Tierra Caliente de Apatzingán, específicamente en Múgica. Dos proyectos de gran alcance denominados Ciudad Mujer.

También hace un año, en este mismo espacio me solicitaron se emitiera Alerta de Género por violencia para Michoacán, la cual fue decretada el pasado 27 de junio, para 14 de los 113 municipios del estado, que registran los más altos índices de violencia en contra de nuestras compañeras mujeres para lo cual estaos trabajando de manera coordinada e intensa con el gobierno Federal y con los gobiernos municipales.

Esta declaratoria, más que una sanción, representa una oportunidad para visibilizar un problema tan grave y del cual el Gobierno del Estado estuvo en falta por atender y encausarlo de manera adecuada, pero hoy estamos atendiendo de manera integral esta circunstancia que nos ofende y nos lastima, no sólo a las mujeres, sino a toda la sociedad michoacana.

Hemos tenido también una coordinación permanente y cercana con la CONAVIM, y estamos cumpliendo a cabalidad las recomendaciones emitidas, porque más que activar una alerta es despertar y actuar entre todas y entre todos, para mejorar la calidad de vida y erradicar la violencia que viven, desgraciadamente, miles de mujeres y niñas en nuestro estado.

Se trabaja también en la recuperación de los espacios públicos y la prevención de la violencia, mediante la implementación de medidas de seguridad específicas en zonas de riesgo o de alto índice de violencia contra las mujeres.

Se han creado módulos de atención inmediata para mujeres en situación de riesgo en los municipios que comprende la declaratoria de Alerta de Género.

Hemos emprendido acciones también inmediatas para valorar, implementar y monitorear objetiva y diligentemente las órdenes de protección a mujeres víctimas de violencia, para garantizar su derecho a la justicia y para garantizar su integridad física.

Se creó también, la Unidad Especial para la Atención de Delitos de Homicidio cometidos en agravio de la Mujer, así como la implementación en todo el estado del Protocolo Alba, que ha descrito aquí el señor Procurador de Justicia y hemos culminado después de muchas semanas y meses de trabajo la aplicación que nos han presentado aquí el secretario de Seguridad Pública, Juan Bernardo Corona, del cual estoy consiente tomaron nota debidamente. Esa es una aplicación de lo más avanzado, que costó mucho trabajo, le compartía yo a Evangelina alcanzar este nivel al que hemos llegado, pero todavía falta, porque mi deseo es que incluso con un botón como el que trae la señora Fiscal o como trae la compañera, que ante una amenaza de violencia la mujer simplemente pueda tocar ese botón y se pueda activar la alarma acá sin tener que escribir texto o enviar un mensaje, estamos trabajando para modernizar esta herramienta, pero esta que hoy les presentamos ya está y hay que hacer uso de ella como una herramienta innovadora, moderna, que va a salvar de agresiones y salvar la vida de muchas mujeres en todo el estado.

Estas, entre otras acciones han fortalecido el compromiso del gobierno que yo encabezo por garantizar que, a ninguna niña, ni ninguna mujer en el estado se le violente y se le condene a vivir una vida de dolor y de sufrimiento.

Queridas amigas y amigos: La equidad es fundamental para que Michoacán alcance su máximo potencial. La justicia, la participación y el trabajo de todas y de todos, permitirá lograr una cultura de igualdad y respeto mutuo entre mujeres y hombres, pero sobre todo erradicar la violencia de género en el estado.

Como gobierno o gobiernos hablo en plural, estamos conscientes de nuestra responsabilidad y esta radica fundamentalmente en garantizar estos derechos y también en la necesidad de acelerar y reforzar el paso para revertir los lamentables daños que años de invisibilidad y de insensibilidad al tema generaron en nuestro estado y en nuestra sociedad en general.

Es necesario y somos conscientes y además testigos de ellos, es necesario una estrategia multidimensional que contemple la participación de todas las partes involucradas, desde el Gobierno del Estado hasta los ciudadanos en general, solo así seremos capaces de eliminar las conductas e incluso las estructuras de poder desiguales entre hombres y mujeres.

En nuestras manos está esta lucha por “un mundo en el que seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”, pero sobre todo un mundo exento de violencia y lleno de respeto.

Felicidades compañeras mujeres. Gracias por escucharme y las invito a que todas y todos hagamos la causa de las mujeres en contra de la violencia, nuestra causa. Muchas gracias. Enhorabuena.